
Dulce obediencia, anatomía de una fe que somete
En el documental Keep Sweet: Pray and Obey que puedes ver en Netflix hay una frase que parece inofensiva: “keep sweet”. Mantente dulce. Pero no es un consejo; es una orden. Una pedagogía del silencio que moldea a las mujeres para que no incomoden, no cuestionen y no existan más allá de lo permitido.