<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd"
xmlns:rawvoice="http://www.rawvoice.com/rawvoiceRssModule/"
>

<channel>
	<title>El Clavo &#187; Edición 20</title>
	<atom:link href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.elclavo.com</link>
	<description>Periodismo Juvenil</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 14:40:35 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
<!-- podcast_generator="Blubrry PowerPress/2.0.3" -->
	<itunes:summary>El Clavo. Periodismo Juvenil</itunes:summary>
	<itunes:author>Rach</itunes:author>
	<itunes:explicit>clean</itunes:explicit>
	<itunes:image href="http://www.elclavo.com/wp-content/plugins/powerpress/itunes_default.jpg" />
	<itunes:owner>
		<itunes:name>Rach</itunes:name>
		<itunes:email>ana.nunez@elclavo.com</itunes:email>
	</itunes:owner>
	<managingEditor>ana.nunez@elclavo.com (Rach)</managingEditor>
	<copyright>2008-2009</copyright>
	<itunes:subtitle>http://www.apple.com/itunes/overview/</itunes:subtitle>
	<itunes:keywords>Periodismo,Juvenil,Opinion,Entrevistas,Colombia,Politica,Actualidad,Musica,Libros,Literatura</itunes:keywords>
	<image>
		<title>El Clavo &#187; Edición 20</title>
		<url>http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/powerpress/CLAVO_EN_RADIOok.jpg</url>
		<link>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/</link>
	</image>
	<itunes:category text="Arts">
		<itunes:category text="Literature" />
		<itunes:category text="Design" />
	</itunes:category>
	<itunes:category text="Education">
		<itunes:category text="Education Technology" />
	</itunes:category>
		<item>
		<title>Más que un nombre</title>
		<link>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 06 Dec 2005 01:59:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Arias</dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Temáticas]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[Ya no se trata únicamente de tenerle miedo aposibles asesinos o terroristas sino a la naturaleza misma. Hace rato me he vuelto poco amigo de ver televisión. Huí de los noticieros y encontré un refugio temporal en los llamados canales culturales y de documentales. Pero poco a poco también les he cogido bastante fastidio porque — salvo excepciones— les [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a rel="attachment wp-att-22021" href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/attachment/mas-que-un-nombre-2/"><img class="alignleft size-medium wp-image-22021" title="mas que un nombre" src="http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/2005/12/mas-que-un-nombre-250x255.jpg" alt="" width="250" height="255" /></a>Ya no se trata únicamente de tenerle miedo aposibles asesinos o terroristas sino a la naturaleza misma. Hace rato me he vuelto poco amigo de ver televisión. Huí de los noticieros y encontré un refugio temporal en los llamados canales culturales y de documentales. Pero poco a poco también les he cogido bastante fastidio porque — salvo excepciones— les ha dado por adoptar más y más la cultura del miedo de la que tanto habla Michael Moore en su documental Bowling for Columbine.</p>
<p>No sólo me refiero a programas como Los archivos del FBI y Los Nuevos Forenses (o como se llamen) sino a los mismísimos documentales sobre la naturaleza. Ahora la moda es ponerles nombres aterradores: Planeta feroz, Duelo animal y similares, que seguramente venden mucho más que —por ejemplo— Mundo Natural”.</p>
<p>Es la cultura del miedo llevada a extremos preocupantes. Porque ya no se trata únicamente de tenerle miedo a posibles asesinos o terroristas (lo que de por sí genera una sociedad dispuesta a aceptar toda suerte de medidas represivas) sino a la naturaleza misma. Miedo a los árboles porque pueden caer. Miedo a la vida silvestre.</p>
<p>Y como hay que tenerle miedo a todo eso que sea distinto a nosotros, pues bienvenidas las talas, la caza, la depredación de los océanos, la destrucción de cualquier sitio donde habiten estos enemigos. Si acaso queremos verlos, que sea tras las rejas de un Zoológico o los vidrios de seguridad de un acuario.</p>
<p>Nos enseñan a creernos seguros en el pavimento, en el césped recortado, en paisajes uniformes y previsibles como si la única solución viable fuera convertir el planeta entero en un insoportable campo de golf.</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fimpreso%2Fedicion-20%2Fmas-que-un-nombre%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Más que un nombre" data-url="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/mas-que-un-nombre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Carne de mi Carne</title>
		<link>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 06 Dec 2005 01:35:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio César Iglesias</dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Temáticas]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[&#8230;solían cobrar al estilo Corleone. Eso sí, con una clara influencia de Pablo, un maestro local. Abrió la chuspa y la cabeza estaba allí, con la boca abierta, gestos de agonía, y la notable angustia ante su inminente destino lejos del resto (tronco, piernas y las otras cosas). Grotesca escena, tocando casi los bordes de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a rel="attachment wp-att-22018" href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/attachment/carne-de-mi-carne-2/"><img class="alignleft size-medium wp-image-22018" title="carne de mi carne" src="http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/2005/12/carne-de-mi-carne-136x300.jpg" alt="" width="136" height="300" /></a>&#8230;<span class="smalldark">solían cobrar al estilo Corleone. Eso sí, con una clara influencia de Pablo, un maestro local.</span></p>
<div>Abrió la chuspa y la cabeza estaba allí, con la<br />
boca abierta, gestos de agonía, y la notable angustia ante su inminente<br />
destino lejos del resto (tronco, piernas y las otras cosas). Grotesca<br />
escena, tocando casi los bordes de la comicidad&#8230; perfecta para<br />
Tarantino en una escena de Kill Bill. Lo que no resultó gracioso fue<br />
que la primera en ver esa imagen (cabeza ensangrentada y deforme),<br />
resultó ser la madre, la que parió al idiota que se dejó descuartizar.<br />
Una vez comprobó que se trataba de Martín se tiró al suelo<br />
delicadamente, no como un desmayo, sino con resignación, dirigió sus<br />
ojos al piso y empezó a gritar, a convulsionar. Ahogando su agonía en<br />
un líquido que podríamos llamar refinadamente Vomito.&nbsp;</p>
<p>Martín se enamoró y se lo contaba a sus amigos. “Hermano es una<br />
viejota, usted viera…estoy llevado, ‘parce’…esa mujer me trae loco…”<br />
Eso les decía a todos y también les aclaró que no se trataba de<br />
cualquiera. “Es una gomela bien goma&#8230; ¡y tiene plata!&#8230; Mejor que<br />
enamorarse es delirar; es soñarse amando. No la conocía y ya estaba<br />
tragado. Perdió la cabeza por primera vez. Le habló en la cafetería<br />
mientras tomaba tinto y él se sentó a su lado. Le preguntó el nombre e<br />
hizo todo ese ritual de cortejo de frases chistosas y pretenciosas.<br />
Tuvo éxito. Carolina lo invitó al apartamento. El fin de semana<br />
salieron.</p>
<p>Por supuesto, se quedó sin un centavo pero no le importó, la tenía a<br />
ella y era suficiente. Tuvo que comenzar a pedir prestado para ropa; su<br />
condición de marginal no lo libró de imitar las costumbres burguesas de<br />
su novia. Afortunadamente contó con la ayuda de sus amigos del barrio,<br />
‘el paisa’ y su combo — buenos muchachos—, sólo que veían demasiadas<br />
películas de gangsters y solían cobrar al estilo Corleone. Eso sí, con<br />
una clara influencia de Pablo, un maestro local.</p>
<p>Carolina lo dejó cuando sus amigas se burlaron de él. Se arrepintió de<br />
salir con Martín. Mucho trabajo le costaría recuperar el prestigio</p>
<p>ganado con años de esnobismo y<br />
Desprecio. Entre tanto, Martín no logró deprimirse y a pesar de sus<br />
intentos no lloró y sólo consiguió asimilar la situación cuando ‘el<br />
paisa’ empezó a cobrarle. Entendió la estupidez de su novia y la<br />
superfluidad de sus actos. Para él, ese episodio fue un gran cúmulo de<br />
güevonadas</p>
<p>Lo encañonaron al bajarse del bus. Golpes en el estómago y en la<br />
cabeza. Tirado en el andén suplicó misericordia. Sólo el revolver frío<br />
en la sien logró callarlo. Un garaje fue buen sitio para<br />
descuartizarlo, fumarse unos cachitos y ‘comerse’ unas ‘fufas’. Los<br />
buenos muchachos realmente disfrutaban eso.</p>
<p>Doña Clara asaba arepas en la esquina; de vez en cuando carne. Como ese<br />
día que llegaron los muchachos en la camioneta con un par de libras<br />
“para una fiesta”, — le aseguraron — pulpitas y blandas, no se pudo<br />
resistir. Doña Clara se comió un buen pedazo. Al rato regresaron los<br />
pelados con una chuspa en la mano; la sangre destilaba. Se la<br />
entregaron y desaparecieron corriendo. Abrió la chuspa y la cabeza<br />
estaba allí, con la boca abierta, gestos de agonía, y la notable<br />
angustia ante su inminente destino&#8230;</p>
</div>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fimpreso%2Fedicion-20%2Fcarne-de-mi-carne%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Carne de mi Carne" data-url="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/carne-de-mi-carne/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Malamor</title>
		<link>http://www.elclavo.com/entretenimiento/cine/malamor/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/entretenimiento/cine/malamor/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 05 Nov 2005 02:41:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristhian Carvajal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 20]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[Jorge Echeverri revela su mirada a través de Lisa, una joven de 17 años que toca el violín, es hincha pasional del “millos” y una aventurera de la urbanidad. Encuentra su refugio en el campo, donde espera que el amor que siente por su casi padrastro sea recíproco. Sus planes no encuentran el objetivo y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">Jorge Echeverri revela su mirada a través de Lisa, una joven de 17 años que toca el violín, es hincha pasional del “millos” y una aventurera de la urbanidad. Encuentra su refugio en el campo, donde espera que el amor que siente por su casi padrastro sea recíproco. Sus planes no encuentran el objetivo y el anillo de bodas que ella le pidió alguna vez sólo logra lucirlo el día de su muerte, por la atención de un tal H, amante escondido de su madre.</p>
<p>La propuesta de Echeverri nos incita a involucrarnos directamente con sus personajes, a hacernos cómplices hasta el punto de olvidarnos como espectadores. La narración y el tiempo se entrecruzan y los intertítulos parecen ser la guía que conduce el tiempo pero brindan tan solo la idea de la temporalidad.</p>
<p>El montaje tonal y la puesta en escena, resuelve cualquier duda que pueda tenerse sobre su calidad. La imagen es mucho más que eso: es contraste, color, significación, detalle. Los diálogos son simples; la música y el escenario complemento. Nada está allí porque sí. Se constituye una historia visual donde no existe la idea del amor, sino el sinsabor del pasado, de que pudo ser mejor y no lo fue.</p>
<p>Esta película –desconocida para la mayoría de los colombianos– es de aquellas en las que uno queda satisfecho. Más que el acontecimiento de un personaje fulano de tal, es el registro de un estilo que surge a partir de la preocupación estética y expresiva del autor: crear y no someterse a los requerimientos de la industria multiplicadora de los mismos cánones esquemáticos y comerciales del mercado.</p>
<p><strong>Dirección y guión:</strong> Jorge Echeverri.<br />
Colombia, 2003.</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/entretenimiento/cine/malamor/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fentretenimiento%2Fcine%2Fmalamor%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/entretenimiento/cine/malamor/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Malamor" data-url="http://www.elclavo.com/entretenimiento/cine/malamor/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/entretenimiento/cine/malamor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Führer, la novela</title>
		<link>http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/fuhrer-la-novela/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/fuhrer-la-novela/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 05 Nov 2005 01:33:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Meza</dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[¿Cómo un fanático al que ni políticos ni militares habrían tomado en serio puede arrastrar a millones hacia la guerra? Allan Prior responde con esta novela sobre Adolf Hitler en el 60 aniversario del fin de la II Guerra Mundial. Como entretenimiento, resulta perfecta para satisfacer el morbo de la atracción por un personaje tan [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Cómo un fanático al que ni políticos ni militares habrían tomado en serio puede arrastrar a millones hacia la guerra? Allan Prior responde con esta novela sobre Adolf Hitler en el 60 aniversario del fin de la II Guerra Mundial.</p>
<p>Como entretenimiento, resulta perfecta para satisfacer el morbo de la atracción por un personaje tan siniestro. Como documento, es valiosa porque contextualiza y resignifica aspectos como las enfermedades y los orígenes del personaje. Esta combinación distingue a <em>Führer</em>, ya que sin abandonar la rigurosidad histórica, reconstruye convincentemente el ambiente de la época sazonándolo con testimonios de<br />
personas cercanas a Hitler.</p>
<p>Contrariando el estereotipo establecido por los Aliados, el autor se arriesga a retratar a un Hitler complejo, forjado por las circunstancias sociales, económicas y políticas de su época, pero también paranoico y disociado de la realidad; muestra la habilidad con que manipuló el temor y el deseo de venganza de sus conciudadanos para llegar al poder, pero también el fanatismo por el que llevó a Alemania a la ruina y a millones de personas a la muerte con tal de cumplir el que creía era su destino.</p>
<p>Una buena oportunidad para aprender de la Historia para no tener que repetirla.</p>
<p><strong>Autor:</strong> Allan Prior<br />
Novela<br />
Editorial Planeta, 2004<br />
684 páginas</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/fuhrer-la-novela/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fentretenimiento%2Fliteratura%2Ffuhrer-la-novela%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/fuhrer-la-novela/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Führer, la novela" data-url="http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/fuhrer-la-novela/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/fuhrer-la-novela/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Proyecto Chasquis</title>
		<link>http://www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Nov 2005 19:23:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Meza</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dando en El Clavo]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 20]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[El 25 de enero de 2004 salió de la Tertulia en Cali una camioneta Volkswagen 97 tapizada de calcomanías y tripulada por dos aventureros: el joven cineasta Juan Manuel Peña y &#8216;su viejo&#8217;, el profesor universitario Víctor Manuel Peña. Junto con su hermano Igor (quien les cayó en Perú) pasaron por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a rel="attachment wp-att-22013" href="http://www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/attachment/proyecto-chasquis-2/"><img class="aligncenter size-full wp-image-22013" title="Proyecto chasquis" src="http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/2005/11/Proyecto-chasquis.jpg" alt="" width="600" height="337" /></a>El 25 de enero de 2004 salió de la Tertulia en Cali una camioneta Volkswagen 97 tapizada de calcomanías y tripulada por dos aventureros: el joven cineasta Juan Manuel Peña y &#8216;su viejo&#8217;, el profesor universitario Víctor Manuel Peña. Junto con su hermano Igor (quien les cayó en Perú) pasaron por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, y regresaron por Perú y Ecuador a Colombia el 15 de diciembre de 2004, casi 11 meses después.</p>
<p>El proyecto Chasquis (nombrado así en recuerdo de los mensajeros incas) nació de una idea de Víctor, y se concretó con sus dos hijos. Aunque el objetivo común era conocer Suramérica como viajeros (no como turistas), cada uno tenía razones personales y profesionales para emprender el viaje. Víctor buscaba enterarse de los movimientos sociales y la tendencia literaria de cada país, mientras Igor, biólogo de UniValle de 27 años y cinturón negro de TaeKwonDo, quería intercambiar experiencias en esta disciplina. Juan Manuel buscaba conocer más sobre documental en el resto de Suramérica y realizar su primer largometraje en este género a partir del viaje. Para lograrlo cargaron sus cámaras, videos sobre TaeKwonDo, material audiovisual sobre el conflicto colombiano y, cómo no, la Mochila de documentales colombianos.</p>
<p>Desde el comienzo estos Chasquis no querían ser como los turistas que, aparte de sus dólares, es más lo que se llevan (fotos o artesanías) que lo que dejan; prefirieron ser viajeros que viven más la experiencia sin itinerarios fijos. Fieles a su idea, se lanzaron a la carretera sin más seguridad que la del hospedaje en Quito, pero por lo general cada huésped les recomendó a alguien que los recibiera en la siguiente población por poca plata o incluso gratis. Cuando no lo lograban, se disputaban el interior de la camioneta con el equipo y equipaje que llevaban ingeniosamente empacado.</p>
<p>Como la premisa del proyecto era compartir, típicamente abrían conversatorios sobre el conflicto colombiano y mostraban documentales. Adicionalmente Igor vendía en las academias copias del material que había llevado sobre TaeKwonDo y ocasionalmente servía como instructor. Con estas actividades tanqueaban, comían y dormían, ya que también pretendían con el viaje demostrar que era posible viajar con poca plata siempre y cuando se llevara una propuesta.</p>
<p>Gracias al proyecto no se sintieron discriminados por ser colombianos. Los guardas fronterizos, en el peor de los casos, los paraban por pura curiosidad (tal vez les daba pereza desarmar y revisar esa camioneta). Sólo una vez, ya saliendo de Argentina, la policía les pegó una raqueteada tenaz, con perros antinarcóticos y todo, pero en todo el resto del viaje pasaron sin problemas.</p>
<p>Observaron que Colombia es un país donde todo el mundo está poniendo los ojos, sobre todo los personajes de izquierda que creen que acá todavía se está haciendo la revolución, para los cuales las Farc y el ELN son héroes de los que no se puede hablar mal. También encontraron que los bolivianos y argentinos tienen una marcada militancia política, a diferencia de Colombia donde ni siquiera los jóvenes que tienen alguna consciencia política militan en nada. En Paraguay iniciaron un altercado al decir que en Colombia no se estaba haciendo revolución alguna y que esa palabra no tenía el mismo significado que allá donde aún se la toman en serio.</p>
<p>Por esta razón no llevaron cine colombiano ni fueron buscando cine de ficción. Compartían documentales porque se aproximan más a la realidad que querían que se conociera. Curiosamente, se encontraron con que en Suramérica se está haciendo mucho más documental que cine de ficción.</p>
<p>Del viaje regresaron con 60 horas de grabación, muchas fotos digitales y en filminas, osea mucho trabajo todavía por hacer, como el documental sobre el viaje, escribir un libro ilustrado y realizar una exposición multimedia donde se entremezclen video, documental y fotografía. Este proyecto también sirvió a Igor y Juan Manuel (recién graduados de sus respectivas carreras) para crecer y mostrar resultados como si hubieran cursado un posgrado, como una experiencia alternativa a la de muchos estudiantes a quienes sus padres y entorno ya les programaron qué van a estudiar después de acabar su pregrado. Un viaje de este tipo es una forma de enfrentar miedos, de romper con lo tradicional.</p>
<p>Aparte de eso, los tres Chasquis crecieron como personas al reconocerse como amigos que construyeron una relación de adultos más allá del parentezco padre-hijo-hermano. Como quien dice, iniciaron un viaje que aún no termina.</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fpersonajes%2Fdando-en-el-clavo%2Fproyecto-chasquis%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Proyecto Chasquis" data-url="http://www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/personajes/dando-en-el-clavo/proyecto-chasquis/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Clavitorial: &#8220;Si no le gusta, váyase&#8221;</title>
		<link>http://www.elclavo.com/articulos/clavitorial/clavitorial-si-no-le-gusta-vayase/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/articulos/clavitorial/clavitorial-si-no-le-gusta-vayase/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Nov 2005 19:17:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Meza</dc:creator>
				<category><![CDATA[Clavitorial]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Impreso]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[La salida al aire de TeleSur ha vuelto a poner sobre la mesa el tema de la independencia de los medios de comunicación. Aunque el presidente venezolano alega que respetará la autonomía del canal, los propios medios venezolanos temen que lo convierta en una versión 24 horas de su programa Aló, presidente con el que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span class="primeraLetra">L</span>a salida al aire de TeleSur ha vuelto a poner sobre la mesa el tema de la independencia de los medios de comunicación. Aunque el presidente venezolano alega que respetará la autonomía del canal, los propios medios venezolanos temen que lo convierta en una versión 24 horas de su programa Aló, presidente con el que pretenda extender a todo el continente la propaganda de su “revolución bolivariana”. Y hay razones para desconfiar, ya que cuando un accionista compra el 51% de una empresa, lo hace para asegurarse de que aunque los demás socios se unan en su contra, siempre tendrá la mayoría absoluta en las votaciones que le aseguren el control de la compañía.</p>
<p>Esto no significa necesariamente que TeleSur se convierta paulatinamente en un manipulador TeleChávez, pero siempre existirá la posibilidad de que el dueño haga valer su derecho de propiedad para bloquear informaciones que no le favorezcan o que puedan herir susceptibilidades que no le convengan políticamente, como muchas veces lo han hecho Ted Turner y Rupert Murdock en sus correspondientes imperios mediáticos. Es aquí donde se pone en entredicho la supuesta independencia de los medios: cuando un periodista trate de ser objetivo y desde arriba lo censuren con un demoledor “si no le gusta, váyase”.</p>
<p>Estos medios tarde o temprano difundirán la versión de la realidad que más les convenga, que necesariamente influye en el público que esté expuesto a ellos. Por ejemplo, quienes viajan por Suramérica cuentan asombrados que en otros países los sectores de la izquierda todavía ven a los guerrilleros colombianos como héroes en los que está la esperanza de la revolución (¿?); quienes vayan al Imperio escucharán la versión narcoterrorista que Uribe les ha vendido; acá, en el mejor de los casos, se los ve como delincuentes organizados que traicionaron los ideales que tal vez tuvieron al principio. ¿Cuál es la versión más objetiva? Tal vez ninguna, porque cada una de ellas responde a las conveniencias de los dueños de los medios que las difunden, mientras que la verdad objetiva estará en algún lugar en medio de estos extremos.</p>
<p>Por otra parte, cuando no hay un único dueño (o un socio mayoritario) en menos probable que un trabajo objetivo afecte intereses particulares o gustos personales inamovibles y se encuentre el espacio para aportar.</p>
<p>¿Qué es lo que hace madura a una sociedad? Tal vez no haya una única respuesta correcta, pero sin duda esta madurez de la sociedad tiene que ver con la formación que reciben sus dirigentes cuando pasan por las universidades. Por esta razón los medios estudiantiles deben alentar a los universitarios a conocer los diferentes puntos de vista, opiniones y propuestas de los mismos estudiantes y las institucionales. Para mejorar, una sociedad madura (léase una comunidad universitaria madura) debe enfrentar sus problemas y discutir abiertamente sus propuestas de solución. Por el contrario, acallar o censurar las denuncias de sus integrantes (otra vez “si no le gusta, váyase”) sólo refleja una tenaz resistencia al cambio de los directivos, que lleva al estancamiento alejando al gobierno de las necesidades de sus gobernados. Así mismo, cuando es la misma institución la que controla o financia los pocos medios de comunicación estudiantiles, la crítica constructiva no alineada con la posición oficial tiene pocas posibilidades de salir a la luz pública.</p>
<p>De ahí la necesidad de medios estudiantiles independientes. Para poder decir lo que a los directivos de la institución no les interesa que se discuta públicamente hay que tener independencia. Para formarse un criterio propio hay que escuchar y aprender de los propios errores, pero para hacer el intento también hay que tener independencia. Sólo de esta manera se estará alentando a los futuros ciudadanos a opinar y aportar en lugar de esperar que algún mesías les resuelva los problemas sin tener que pensar ni comprometerse.</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/articulos/clavitorial/clavitorial-si-no-le-gusta-vayase/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Farticulos%2Fclavitorial%2Fclavitorial-si-no-le-gusta-vayase%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/articulos/clavitorial/clavitorial-si-no-le-gusta-vayase/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Clavitorial: &#8220;Si no le gusta, váyase&#8221;" data-url="http://www.elclavo.com/articulos/clavitorial/clavitorial-si-no-le-gusta-vayase/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/articulos/clavitorial/clavitorial-si-no-le-gusta-vayase/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Crónica: Adiós miedo, chao “novio” y bienvenida la realidad</title>
		<link>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Nov 2005 03:10:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Mauricio Guzmán Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 20]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[Nunca antes había sentido miedo para salir a rumbear, a pesar de encontrarme casi siempre con la presencia de uno de los tantos ‘traquetos’ que no faltan en las mesas. Claro que esta vez no iba para un lugar de moda. Antes de salir lo pensé tanto que al final decidí arreglarme tratando de dejarlo tirado en la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a rel="attachment wp-att-22009" href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/attachment/sin-novio/"><img class="aligncenter size-full wp-image-22009" title="sin novio" src="http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/2005/11/sin-novio.jpg" alt="" width="600" height="936" /></a>Nunca antes había sentido miedo para salir a rumbear, a pesar de encontrarme casi siempre con la presencia de uno de los tantos ‘traquetos’ que no faltan en las mesas. Claro que esta vez no iba para un lugar de moda.</p>
<div>
<p>Antes de salir lo pensé tanto que al final decidí arreglarme tratando de dejarlo tirado en la cama, pero cuando entré a la discoteca gay supe que me había acompañado sin que yo me hubiese percatado. Por fortuna, Cristhian también estaba a mi lado. Se veía más convencido del papel que teníamos que hacer durante toda la noche, de modo que él fue el encargado de hablar en la portería con una señora desarreglada y obesa, de camiseta gris XL, encargada de la seguridad del lugar y de un pequeño cajón de confites. Al principio, no nos quería dejar entrar y con razón: no parecíamos novios. Andábamos muy distanciados, como dos amigos que andan ‘desparchados’, sin plata y con ganas de salir.</p>
<div>
<p style="text-align: left;">Estuvimos de buenas. El propietario de la discoteca apareció como por arte de magia, nos miró desde los ojos hasta los pies y por instinto (tal vez gay) preguntó para asegurarse “<em>¿ustedes son pareja?</em>”. Cristhian respondió que sí, y para evitar que el tipo hiciera más indagaciones le preguntó “<em>¿qué clase de música ponen aquí?</em>”. El viejo dijo: “<em>aquí hay de todo muchachos: electrónica, salsa y </em>reggaeton<em>. Esto está hecho es para divertirse…</em>”.</p>
<div>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<p>No sé qué otras cosas más le habrá dicho mi nuevo “novio”, porque decidí distraerme comprando un par de chicles. Al final nos dejaron entrar sin revisarnos la cintura, ni las botas de los <em>jeans</em>. Pasamos por una máquina que registraba cada ingreso en medio de la oscuridad típica de los bares nocturnos. Eran más de las once de la noche, así que esperaba encontrarme más gente por el calibre de la hora. De todos modos se podría decir que no estaba desértico por el tumulto que bailaba tanto en la pista como en una que otra mesa.</p>
<div>
<p>En la primera mesa que vimos nos sentamos cuidadosamente.</p>
<div>
<p>Antes de acomodarnos un mesero nos preguntó qué deseábamos tomar, pero nuestro presupuesto era tan discreto que solamente pedimos un par de cervezas. Sonaba salsa de la buena, mientras que las bombillas picaban el ojo haciendo el juego de luces en la pista circular; el ámbito se desenvolvía en humo de cigarrillos; poquito a poco el círculo blanco empezaba a ser azotado con pasos fuertes y rápidos.</p>
<div>
<p>Sin embargo, yo no lograba concebir que ese lugar fuera una discoteca. Podría decir que se parecía más a un espacio amplio con cuatro paredes, en donde gente diferente se divierte como cualquier persona con licencia social, haciéndose en alguna medida de la música, el trago, y a diferencia de la puerta hacia fuera: el amor. ¿Para qué uno va a una discoteca? Tenía entendido que la danza y el licor era el factor diferencial a la hora de rumbear, pero en esta ocasión supe que el amor, la interacción y las caricias están por encima de cualquier canción del Grupo Niche o del infaltable Aguardiente Blanco.</p>
<div>
<div>
<p>Por la heterogeneidad de gustos, la decoración del lugar era neutral: no tenía ningún cuadro o signo en relación a la homosexualidad. No obstante, primaban las lesbianas tanto en las sillas como en la pista. Algunas bailaban lentamente con austeridad y discreción, mientras que las más avezadas se macizaban con las manos en las nalgas. Por el lado de los hombres, era evidente su manera de expresar la atracción manifestada en caricias rápidas y bruscas, cuyos besos marcaban aún más las posibilidades que se podrían hacer en el territorio.</p>
<div>
<div>
<p>Al lado derecho de nosotros estaban dos parejas conformadas por un par de mujeres y dos hombres. En las primeras se notaban los roles de cada una, en donde una gorra, un <em>jean </em>sellado hasta el ombligo y una camiseta larga vislumbraban el papel del típico macho que por lo general lleva la batuta a la hora de bailar, mientras que su acompañante conservaba las modas de cualquier mujer con novio. En segundo lugar, en los hombres gay (a diferencias de las mujeres) era difícil descubrir el rol de cada género, ya que los dos vestían de <em>blue jean</em> y camiseta tipo polo, ajustadas como las camisetas de ciclistas. Eso sí, el amor y la tentación lo daban a conocer sin ningún problema, como si no hubiera ningún intruso que juzgara sus formas de amar tan antigua como mal vista.</p>
<div>
<div>
<div>
<p>Aunque traté de dejar mi gusto en la casa, fue inevitable volver a sentirlo cuando vi la mesa que estaba en todo el frente. La habitaba un grupo de seis jóvenes que se notaban que no eran de “ambiente”. Entre todos se destacaban dos ‘viejas’ muy simpáticas que se encargaron de despertar no sólo mi heterosexualidad, sino que la de mi pareja también. A él le agradaron las curvas de sus cuerpos que sobresalían entre tantas espaldas grandes, de modo que la ya conocida situación de querer bailar con alguien tuvo que esperar para otra noche.</p>
<div>
<div>
<p>Pero las sorpresas no quedaban ahí. El miedo también lo volví a sentir cuando la cara hinchada del dueño del ‘chuzo’ se sentó en nuestra mesa. “<em>¿Ustedes sí son </em>gays<em>?</em>”, nos enfrentó acomodándose junto a Cristhian, mientras acariciaba su pelo oscuro. Yo me quedé paralizado. Para fortuna mía, mi compañero fue el encargado nuevamente de responder a gran parte del interrogatorio.<br />
Realmente nunca pensé que los gestos de las manos de una persona me incomodaran tanto, como si se llevaran algo de mí, porque cada que vez las movía sentía que mi tranquilidad se iba por pedazos, dejándome cada vez más desarmado y desprovisto del sosiego.</p>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fimpreso%2Fedicion-20%2Fadios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Crónica: Adiós miedo, chao “novio” y bienvenida la realidad" data-url="http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/impreso/edicion-20/adios-miedo-chao-novio-y-bienvenida-la-realidadcronica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las ceremonias del deseo</title>
		<link>http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/las-ceremonias-del-deseo/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/las-ceremonias-del-deseo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Nov 2005 03:02:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Mauricio Guzmán Burgos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Las ceremonias del deseo]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[Señoras y señores, su majestad el Rock. La presencia que obliga a vivir subyugado; Almas vacías rondando alrededor de su vasto imperio de pasiones desenfrenadas, de amor y odio, de vértigo. Gracias a dios por el rock, gracias al demonio por habitarnos, gracias tribu por rendirse a los pies de su emperador. De manera magistral [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Señoras y señores, su majestad el Rock. La presencia que obliga a vivir subyugado; Almas vacías rondando alrededor de su vasto imperio de pasiones desenfrenadas, de amor y odio, de vértigo. Gracias a dios por el rock, gracias al demonio por habitarnos, gracias tribu por rendirse a los pies de su emperador.</p>
<p>De manera magistral Sandro Romero nos introduce en el sub-mundo ceremonial de los fervientes devotos del culto al rock. Melómanos que en ocasiones prefieren pagarse una boleta para un concierto antes que comer. Que trabajan incansablemente para comprar discos y completar sus colecciones musicales, y que -como una maldición impuesta por su Dios/verdugo- nunca terminarán porque todos los días encontraran una nueva curiosidad que debe ser comprada.</p>
<p>Con un conocimiento profundo del Rock, Sandro crea personajes de carne y hueso que si uno volteara a mirar los encuentra durmiendo en el cuarto de al lado, desayunando con nosotros o incluso frente al espejo mirándonos.</p>
<p>La inmensidad del imperio del Rock condensado en 9 cuentos que nos llevan por estados emocionales que despiertan confort, euforia, ira y desesperación -en ese orden- haciéndonos recordar las maravillosas tardes que pasamos tirados en el suelo sucumbiendo frente al demonio del arrepentimiento o el día en que el sueño de conocer la felicidad que trae practicar el culto musical se nos hizo realidad sólo para que posteriormente odiemos que haya Pasado. Jagger, Iggy, Gilmour, Charly, regocíjense pues sus planes han funcionado, una vez más le han ganado otra batalla a la muerte.</p>
<p>Porque señores, en el trepidante universo de la urbe moderna, su tribu palpita y siente a ritmo de vértigo, a ritmo de rock.</p>
<p>Pasión en exceso, Pasión insoportable. Amor y odio palpitando. Puro cuento. Nada más.</p>
<p><strong>El Autor:<br />
</strong>Sandro Romero Rey<br />
Caleño,<br />
estudió teatro y se especializo en París y Londres. Ganador de varios premios de dramaturgia y puesta en escena por obras como El Aire (1998) y Nuestra señora de los remedios (2002). Ha realizado los documentales Un suramericano en París (1993) y Sonido Bestial (2004. Desde 1980 ha sido el compilador de la obra póstuma de Andrés Caicedo. Entre sus publicaciones sobresalen: Oraciones a una película virgen (novela, 1993), Julio Garavito: de Colombia a la Luna (novela, 1998) y Mick Jagger, el rock suena: piedras trae (biografia, 2004).</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/las-ceremonias-del-deseo/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Fentretenimiento%2Fliteratura%2Flas-ceremonias-del-deseo%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/las-ceremonias-del-deseo/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="Las ceremonias del deseo" data-url="http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/las-ceremonias-del-deseo/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/entretenimiento/literatura/las-ceremonias-del-deseo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Intolerante yo?</title>
		<link>http://www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Nov 2005 02:56:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Meza</dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Intolerante]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[Volaba yo plácidamentecuando me sobresaltó un sonido impensable en un avión en plenas maniobras de aproximación al aeropuerto. Aferrado a mi silla presté atención y entré en franco pánico cuando se repitió lo que inconfundiblemente era un celular timbrando con vigoroso entusiasmo. Todavía tembloroso por el sobresalto, confirmé horrorizado que en el asiento delantero una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span class="primeraLetra"><a rel="attachment wp-att-22005" href="http://www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/attachment/intolerante-yo-2/"><img class="aligncenter size-full wp-image-22005" title="intolerante yo" src="http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/2005/11/intolerante-yo.jpg" alt="" width="600" height="582" /></a>V</span>olaba yo plácidamentecuando me sobresaltó un sonido impensable en un avión en plenas maniobras de aproximación al aeropuerto. Aferrado a mi silla presté atención y entré en franco pánico cuando se repitió lo que inconfundiblemente era un celular timbrando con vigoroso entusiasmo.</p>
<p>Todavía tembloroso por el sobresalto, confirmé horrorizado que en el asiento delantero una señora de mediana edad buscaba afanosamente el aparato que no paraba de sonar. Quien quiera que la estuviera llamando parecía conocer el Axioma No.1 de la Llamada al Celular de una Mujer: “<em>marca siempre dos veces; la primera para que el teléfono se haga oír desde el fondo del bolso de donde debe ser rescatado, y la segunda para que la susodicha tenga oportunidad de contestar&#8221;. </em>Aunque creí que ya lo había visto todo en materia de indolencia, la señora finalmente hizo emerger el aparato de su cartera y ¡contestó! la llamada! ¡Sin siquiera sonrojarse! Sin importar las miradas asesinas de sus vecinos de pasillo, la señora habló tranquilamente como si estuviera en la sala de su casa y no poniéndonos a todos en peligro al interferir las comunicaciones del avión.</p>
<p>En ese momento pasé del susto a la franca indignación. ¿Cómo es posible que alguien fuera tan irresponsable? ¿O sería desconcertantemente bruta? Personalmente no creo que una llamada por celular vaya a hacer que el avión se caiga, pero mi punto es que la señora desobedeció una orden relacionada con su propia seguridad, y no creo que tuviera conocimientos avanzados de ingeniería aeroespacial como para estar segura de que su contravención de la orden fuera inofensiva. Una cosa es la desobediencia civil a una orden del gobierno o del poder judicial con la que no estamos de acuerdo (como la de los israelíes que se negaban a abandonar los asentamientos de Gaza) y otra cosa muy distinta es hacerse el loco sin tener una razón (así sea subjetiva) para disentir. Es pasable cuando alguien llega tarde a cine y olvida apagar el celular, pero otra cosa muy distinta es que esta señora se haya “olvidado” de hacerlo después de que las azafatas le advirtieran ¡dos veces!</p>
<p>Allí descubrí que en realidad no soy tan tolerante como creía ser. Acongojado, reconocí que puedo respetar a alguien que tenga uno posición distinta de la mía pero sólo cuando tenga argumentos, o que por lo menos esté genuinamente convencido de que sus motivaciones subjetivas son válidas. Ahí mi tolerancia se estira para escuchar voces diferentes y enriquecer la discusión con otros puntos de vista, pero no es de caucho. Tiene un límite. En mi caso, el umbral de tolerancia acaba donde la gente hace cosas (o deja de hacerlas) por negligencia, por estupidez o por pereza.</p>
<p>En un mundo ideal, yo seguiría el consejo de Fito de &#8220;<em>no hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto&#8221;</em>. Pero precisamente con los que desbordan nuestro umbral de tolerancia es que hay que intentar formas creativas de manejar los conflictos.</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Farticulos%2Fopinion%2Fintolerante-yo%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="¿Intolerante yo?" data-url="http://www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/articulos/opinion/intolerante-yo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El nuevo traje del emperador</title>
		<link>http://www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/</link>
		<comments>http://www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Nov 2005 18:31:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kevin Castillo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elclavo.com/?p=521</guid>
		<description><![CDATA[Sáquenme de la duda. Siempre me siento tentado de contarlo en voz alta, pero el miedo a ser señalado, censurado, vituperado o simplemente &#8216;madredado&#8217;, me da culillo. Alguna vez asistí a una representación teatral llamada&#8221;Memoria y olvido de Ursula Iguarán&#8221;. Asumí que para comprenderla me apoyaría en mi conocimiento previo de la obra de García [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span class="primeraLetra"><a class="highslide" onclick="return vz.expand(this)" rel="attachment wp-att-22001" href="http://www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/attachment/el-nuevo-traje-del-emperador-2/"><img class="aligncenter size-full wp-image-22001" title="El nuevo traje del emperador" src="http://www.elclavo.com/wp-content/uploads/2005/11/El-nuevo-traje-del-emperador.jpg" alt="" width="600" height="673" /></a>S</span>áquenme de la duda. Siempre me siento tentado de contarlo en voz alta, pero el miedo a ser señalado, censurado, vituperado o simplemente &#8216;madredado&#8217;, me da culillo.</p>
<p>Alguna vez asistí a una representación teatral llamada&#8221;Memoria y olvido de Ursula Iguarán&#8221;. Asumí que para comprenderla me apoyaría en mi conocimiento previo de la obra de García Márquez, de quien había devorado ya seis obras. Armado de valor y con mi boleta de segunda fila, asistí embelesado aun desfile de escenas metafóricas y retóricas de mucha plasticidad y belleza. Cuando terminó la obra, el público aplaudió a rabiar, de pie, por más de tres largos e inconmensurables minutos. Ala parecer, el libreto, la puesta en escena y las interpretaciones fueron todas soberbias.</p>
<p>Lo gracioso (¿?) del cuento es que yo no entendí ni papa. No entendí nada. Ni las actuaciones exageradas y llenas de clichés, ni la escenografía rebuscada y grotesca, ni los chillidos hitéricos, ni la música&#8230; absolutamente nada. Me pregunté si tendría atrofiado el sentido del gusto y la percepción e lo bello, porque dos días después la prensa reseñó que la obra había sido éxito rotundo en todos los lugares en que se presentó.</p>
<p>Si he de ser franco, dudo mucho que ese público hubiera leído aunque sea dos libros de Gabo. Así es que tengo la horrible sospecha que aplaudieron porque no sabían qué otra cosa podían hacer. Se supone, que eso es arte experimental, y lo experimental es libre&#8230; abstracto. Pero &#8211; de corazón- creo que aplaudieron por no hacer el &#8216;ridi&#8217;.</p>
<p>Tenaz, ¿no?</p>
<div style="height:33px; padding-top:2px; padding-bottom:2px; clear:both;" class="really_simple_share"><div style="float:left; width:100px;" class="really_simple_share_facebook"> 
				<a name="fb_share" type="button_count" href="http://www.facebook.com/sharer.php" share_url="www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/">Share</a> 
			</div><div style="float:left; width:100px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like"> 
				<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http%3A%2F%2Fwww.elclavo.com%2Farticulos%2Fopinion%2Fel-nuevo-traje-del-emperador%2F&amp;layout=button_count&amp;show_faces=false&amp;width=100&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;send=false&amp;height=27" 
					scrolling="no" frameborder="0" style="border:none; overflow:hidden; width:100px; height:27px;" allowTransparency="true"></iframe>
			</div><div style="float:left; width:50px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_facebook_like_send">
				<fb:send href="http://www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/" font=""></fb:send>
				</div><div style="float:left; width:110px; padding-left:10px;" class="really_simple_share_twitter"> 
				<a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" 
					data-text="El nuevo traje del emperador" data-url="http://www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/">Tweet</a> 
			</div></div>
		<div style="clear:both;"></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elclavo.com/articulos/opinion/el-nuevo-traje-del-emperador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Minified using disk
Page Caching using disk
Database Caching 1/58 queries in 0,032 seconds using disk
Object Caching 1095/1223 objects using disk

Served from: www.elclavo.com @ 2012-02-10 14:37:53 -->
