El mundo de Amelie Poulain es distinto al de cualquier persona “normal”. Le ha tocado vivir a lo largo de sus 22 años experiencias increíbles como la pérdida de sus más grandes tesoros, estudiar en su casa y presenciar la muerte de su mamá. Sin embargo, es una joven a quien le encanta hacer sentir bien a las personas que la rodean y con su imaginación logra cada uno de sus objetivos.
La película es del mismo director de Alien: Resurección, quien por primera vez se lanza a grabar fuera de un estudio y escoge la ciudad de Paris para hacerlo. Tiene bastantes particularidades en la iluminación, los colores, el bellísimo trabajo artístico y sobre todo, la narración de la historia, de la cual muchas veces nos volvemos cómplices cuando Amelie le habla a la cámara.
Ganadora de varios premios y nombrada como el gran éxito dela temporada del 2001 del cine francés, este es un verdadero clásico que rompe con todos los esquemas de Hollywood.
Simplemente la mejor película francesa de todos los tiempos…