Cómo no ser uno de mis profesores
De mis profesores, recuerdo mucho a uno que le decíamos “Valium”, (dícese del medicamento usado para tratar estados de ansiedad), al cual apellidábamos Diazepam.

Foto:Carolina Lasso - EL CLAVO
Su abultado estómago y su adormilada mirada, acompañado de un tono de voz nasal, le proporcionaban un empaque que atacaba directamente todo síntoma de insomnio. Su clase estaba dentro del pensum de Humanidades, lo que convirtió a esa asignatura en una tortura descomunal.
Pero no sólo él utilizó sus artimañas para castigar a unos indefensos jóvenes que apenas cultivábamos nuestros pinitos en cultura general. El docente de una materia denominada Antropología, (con algunas nociones de arqueología), que se alejaba mucho de la apariencia de un Indiana Jones, arremetió con nosotros con una ráfaga de información que generó una masiva deserción de estudiantes. Sólo de treinta terminaban cinco en el auditorio y la verdad nunca me percaté si fue al respeto al ‘maestro’, o por alguna deficiencia física que se los impedía.
Pero ¿quién no recuerda sus tiempos glorioso del colegio? Pues se puede decir que a mí me tocó recorrer varios planteles educativos por esta ciudad. En uno de ellos me topé con un hombre alto, de cabello rubio, y de descendencia europea que siempre llegaba en una moto Lambreta destartalada. Era el encargado de dictar la clase de música, su pelo largo y enmarañado le daban un aspecto de Beethoven vanguardista, lo más curioso de este particular profesor era la falta de paciencia que tenía con nosotros. Siempre terminaba emitiendo alaridos al final de clase para que el aula se despojara de la imagen de plaza de mercado en que la teníamos convertida.
Ahora que soy docente entiendo a esas personas que en alguna época quisieron que nosotros fuéramos como ellos, pero simplemente se equivocaron en su metodología, actualmente siento que como profesor cada error es una prueba para avanzar en mi proceso de aprendizaje. Hoy escribo una diatriba hacia mis docentes, probablemente mañana la recibiré contra mí, aunque la verdad confieso que como expresó Diego Torres en una de sus canciones: “Porque se que no soy el mejor, Tampoco el peor… Tan sólo soy lo que soy, y es así…”
Hombre Morris, me trajo Ud., ingratos recuerdos de los colegios, uno hablando de Shakespeare, Villon, Michaux, y los adolescentes rascándose el culo, bostezando, a horcajadas en el escritorio rascándose la greña, echando pedos vagabundos, aruñándose las güevas o cachondeando con la nínfula de ojos negros con la que cada fin de semana tienen su gimnasia sexual, a veces algún Rimbaud, muy serio pedía respeto y los granujas seguían hablando cabroñol y en escarceos cada vez más desinhibidos con las ninfómanas del curso y mientras en el baño algún andrógino próximo a graduarse le hace la felación a su compañero de exposición….ah!, los colegios!!!
Los “profes” traen gratos recuerdos, en realidad todos por que aprendemos de ellos, nos hacen reir, algunos llorar y en el caso de este escrito me hace sentir orgullosa de un profesor que cambia la manera de verse frente a sus estudiantes, como el parcero, el que busca cambiar su tactica de estudio…Por que tan solo es el Profe, solo Mauricio Nieto….Se te aprendio mucho y en esta cronica reflejas lo que en sencillamente sos el maestro que mejora con los años , asi como el vino….te volviste catador…. Claridad y frescura ….Morris
que tiempos a quellos jejeje definitivamente el colegio no se olvida y menos los profesores en definitiva a pesar de sus errores jejeje y defectos son los encargados de ayudarnos en el aprendizaje jiji, recuerdo una de mis profesoras de artistica la pobre no tenia mas tema del que habalr sino del performans y pobre todos la creiamos loca jaja pero que gran porfesora en fin pienso que el trabajo de doncente independietemente de la metodologia que se utilise no todo mundo es capas de ralizarlo es un trabajo pa berracos y me siento agradecido tanto por los del colegio como por los que han tratado de enceñarme algo y mas aun por los que lo siguen intentando, don maurico me parece excelente el tema sobre todo por que como alumno suyo lo puedo considerar como el mejor sobre todo por ser como es…..
Sin palabras, aprendi muchas cosas el tiempo que estuve bajo tu enseñanza, espero sigas muchos años con esta linda profesion.